jueves, 15 de mayo de 2008

Trágico: se fundió Ali


Se veía venir: se hacía rico o se iba a la lona. La generosidad de su kebab, el más contundente que se haya visto en el planeta, lo hizo famoso en el boca a boca del barrio, pero parece que la clientela lo abandonó en el invierno. No sé por qué razones. Una puede ser que su local era muy chiquito y la ventilación no era muy notable, así que al estar un par de minutos ahí dentro mientras esperabas el pedido, la ropa te iba a quedar oliendo a fritanga unas 14 horas mínimo. Si eras un valiente y te ibas a esperar afuera, el chiflete del invierno de Burgos te iba a dejar más solo que Kung Fu. Y eso, repito, si eras un valiente. La cosa es que Ali hizo las valijas y se volvió a Pakistán, según pude saber. Y al carajo con el kebab y el sueño europeo. Estaba cansado porque no hacía la famosa “diferencia”, me comentan. Ahora que el ramo pierde a su exponente más generoso, todo vuelve a la normalidad. Los miserables tecnócratas de la cantidad, aquellos especuladores que le hicieron un piquete porque le ponía demasiada carne, ya pueden descorchar tranquilos. Otra batalla perdida.

4 comentarios:

  1. ¿El futuro de Bar Monta prefigurado?

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  2. A Monta le están tirando a matar con tanto restó y pizzerías con decorado finoli, pero que después no te sacan una muzza como la gente. Supongo que su fuerte seguirán siendo los sánguches de milanesa, pero el Mercado de Liniers no lo debe estar ayudando con su plato estrella. Habrá que ver cómo se las rebusca, porque no por nada sigue en pie. ¿Sigue en pie?

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  3. Desoladora noticia. Pero tal como dice la primera frase de la entrada: se veía venir.
    ¿Cómo le hubiera ido a Alí, por ejemplo, en un barrio de Madrid en una zona menos susceptible a los caciquismos (o sea, Madrid-Madrid, no las ciudades satélite)? ¿Hubiera hecho la "diferencia"?

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  4. La verdad que no sé... Pero su kebab no estaba tan mal ubicado en Burgos. Los fines de semana atendía hasta las 6 de la matina, para darle de comer a toda la monada que venía de juerga. Ahora el negocio lo lleva un pariente suyo, que el otro día me regaló una lata de coca cola.
    Otra cosa que no puse es que Ali tenía un televisor y ponía La 2 cuando había partido de la Champions...

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