martes 9 de junio de 2009

La muchachada de Casero

Hay un programa de humor buenísimo en España, muy del estilo que tenía Cha Cha Cha en Argentina. El español se llama Muchachada Nui y, por lo menos a mí, me hace mear de la risa. Tiene ya unos años (antes se llamaba La hora chanante), pero desde el 2007 lo pasan por La 2 de TVE y llega a un público masivo, aunque no reviente el rating ni mucho menos. A veces lo relojeo por Youtube en el laburo y no puedo parar la risa. A mi amigo Il consigliere Bati seguro le va a gustar.
No sé, yo era un adolescente cuando estaba Cha Cha Cha y nunca le di pelota. Hasta que más tarde lo descubrí cuando I-Sat lo recicló como serie de culto y me pareció muy grosso. Pero tarde, como casi siempre.
Yo les dejo acá un par de videos, muy pocos, pero ya tienen los nombres e info para buscar más en Youtube. Cuando estaba Cha Cha Cha nadie me contó que estaba muy bueno ni teníamos Youtube. Como dice un colega, esta clase de cosas son las que nunca se agradecen lo suficiente.











Ahora algunos de Cha Cha Cha



martes 19 de mayo de 2009

Paren un poco

Cualquiera sabe que en las revistas del kiosco se encuentra de todo. En la para mí hasta ahora desconocida “Cuore Biuty” no se andan con milongas a la hora de titular en la tapa (portada).

Se viene el verano en Europa y nada de “La gimnasia para lucir bikini en la playa” o “Los 10 trucos para una cola perfecta”. Naa, macho, así ya no vendemos ni galletitas. “Consigue un culo tan sexy como el de J. Lo”. Y a tomar por culo.

jueves 14 de mayo de 2009

Silbate algo

Ya conté hace un tiempo que en España tenían todo un tema con el himno, porque para muchísimos españoles sigue siendo el himno del franquismo. Sobre todo, para vascos y catalanes. Al final, que no tenga letra es lo de menos.
Anoche jugaban la final de la Copa del Rey justamente un equipo catalán, el Barcelona, contra uno vasco, el Athletic de Bilbao. Y en la final de esta copa, señores y señoras, siempre se canta el himno antes de empezar. Lo que pasó estaba cantado. O mejor dicho, silbado, porque cuando sonó la música, desde todas las tribunas bajó una silbatina atronadora. “La versión del himno más pitada de la historia”, decían en la radio.
Como eso incomodaba un poco, en Televisión Española (TVE) se inventaron una conexión con Bilbao precisamente en ese momento. O sea, en el momento en que siempre vemos a los jugadores cantar el himno y ponerse la mano en el pecho, a estos de TVE se les ocurrió una conexión con el móvil de exteriores para mostrar el ambiente en Bilbao. Un poco raro en una transmisión de fútbol, ¿no? Después, en el entretiempo, como para arreglarla un poco, pasaron el momento del himno, pero le lavaron el volumen a los chiflidos. Al final, al que lo silbaron fue al director deportivo de TVE, que lo rajaron a la calle hoy mismo.

Este video es de la televisión catalana (está en catalán, sí), que lo transmitió enterito nomás. Atrás de los silbidos, la música del himno casi ni se escucha. Vean la cara de asombro que pone Keita, el cuarto jugador del Barcelona que enfoca la cámara.

Esto es lo que pasó TVE en el primer tiempo. Acá es al revés: el himno sí se escucha, pero menos los silbidos.


Y esto fue lo que TVE transmitió en el momento, para hacer el ridículo.

miércoles 6 de mayo de 2009

Que te compre tu abuela

Caminando por Madrid me encontré con este cartelito en un edificio. Por si no se lee bien lo que dice: "Los vecinos de (la calle)Vital Aza 50 no compran en (el supermercado) AhorraMás. Ellos saben porqué". Y sabrán.
España.

martes 14 de abril de 2009

¡Es Cavalli, tío!



Las de arriba son fotos de gente entrando como una tromba a un comercio de Madrid para comprar lo que sea un día que pusieron a la venta una colección de ropa. Con la táctica del codazo limpio y yo lo vi primero, se descuartizaban por agarrar algo. Era ropa, y baratona, pero diseñada por un tal Roberto Cavalli. Yo no tenía idea quién era. "¡Es Cavalli, tío!", me dijo un compañero del diario, con lo cual no aclaraba mucho. Bueno, el tal Cavalli hace que se vean fotos como las de arriba.

La de abajo es la cara de mi sobrina Catalina cuando yo le explico lo que está haciendo esta gente.